Reportaje
de Rebeca Serna (Diario de Burgos)
Fotografías de Rupo.
31 de Julio de 2006
Los sótanos del Mundo.
El espeleobuceador Martín Burgui
batió ayer, en el paraje natural burgalés de Fuente Azul,
el récord de España de inmersión con la marca de
135 metros • La clave del éxito fue el trabajo de unas 20
personas
Empecemos por el principio. Esto es un trabajo coordinado de equipo. Los
tiempos, las profundidades, las linternas, metros de cuerdas, decenas
de bombonas preparadas... No puede haber ningún fallo, hay que
calcularlo a la perfección. Ayer Martín Burgui, espeleobuceador
guipuzcoano, batió el récord de inmersión español
en Fuente Azul, con una marca de 135 metros. La meta eran los 140, pero
al final no pudo ser. Tras la cifra de vértigo y el triunfo de
este valiente irundarra, hay muchas personas que han trabajado milimétricamente.
Trajes de buceo, botellas de fondo, de descompresión y de oxígeno
(sólo Burgui utilizó 10 botellas), iluminación acuática,
carretes con hilo guía y de seguridad, brújulas, profundímetros,
ordenadores de buceo, pizarras... Estas últimas tienen una importancia
fundamental. Son el único medio de comunicación de los buzos
bajo el agua y también un sistema para tranquilizar a las personas
que quedan a la espera en la superficie. Hubo unas veinte personas
entre porteadores y buceadores.. Y en superficie numerosas personas preparando
la llegada de éstos.
Fueron necesarias casi tres horas bajo el agua, 22 minutos para el descenso
y el resto invertido en trabajo de descompresión para el ascenso.
Esta última etapa es la más complicada. En el camino de
vuelta, de los 90 a los 60 metros, tuvo que hacer paradas cada siete metros
de profundidad. La descompresión cada tres metros comenzó
a partir de esos 60 metros. Hay que ascender muy despacio para perder
la presión que se origina a esas altas profundidades.
Precisión matemática. Algo que parece tan complicado de
realizar y tan sencillo de entender, como es bucear hasta una determinada
marca y regresar por el mismo camino, tiene un duro y preciso estudio
matemático anterior. No se puede improvisar. El proceso de descompresión
es el proceso que más quebraderos de cabeza crea. Si éste
falla, la presión sanguínea que se produce a grandes profundidades
puede producir letales fallos en el organismo como hiperoxias o hipoxias.
Los gases mezclados en las botellas tienen que tener las cantidades justas
para funcionar a la perfección en las distintas profundidades.
Nitrógeno, helio y oxígeno son los gases utilizados para
estas mezclas. Las botellas de fondo tienen rebajado el contenido de nitrógeno
y cuando las profundidades son mayores se aumenta el porcentaje de helio.
Al acercarse a la superficie se utiliza oxígeno puro para eliminar
los gases inertes que se han aspirado anteriormente. Todo un trabajo de
ingeniería. |

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